La Rosa de Auschwitz

Poco se puede decir de este aterrador sitio. Por desgracia su popularidad no es algo de lo que la humanidad pueda estar orgullosa. Quizá por esto creo que es un lugar super interesante para visitar, y si puedes, fotografiar.

Recuerdo todavía lo acojonado que estaba por la visita y me sigo poniendo un poco nervioso al recordarlo. Reconozco que pienso mucho las cosas y le doy muchas vuelta a todo en la intimidad, por ello suelo intentar evitar cualquier cosa que me pueda ocasionar cual mal pensamiento. Suele ser fácil, solo hay que poner empeño en evitarlo y cuando en el telediario dicen que las siguientes imágenes que vas a ver pueden herir tu sensibilidad… cambia el canal inmediatamente. Vence al morbo, se puede!

Bueno, al detalle de la imagen. Casi al final del recorrido por dos de los tres campos de concentración y exterminio que se encuentran en la población de Auschwitz tuvimos tiempo de pasear individualmente sin guía y sin ruta. Curioseando, completamente en silencio, me adentré en uno de los barracones que todavía se encuentran en pie en la zona más amplia y grande del complejo, concretamente en el Auschwitz II (Birkenau). Este es el más famoso de los tres ya que es el que tenemos todos en la retina gracias a la película La lista de Schindler.

En uno de esos barracones todavía se podía ver muy claramente como estaban estructurados todos los camastros donde los prisioneros se confinaban para dormir. No hay nada concreto, solo estructuras de madera con tablones horizontales que hacían de camas a lo largo de todo el pabellón. No puedes imaginar cuanta gente pudo estar allí tumbada, o lo puedes imaginar, pero a lo que debieron sentir yo ya no llego.

Alguien depositó una rosa en el que camastro que estaba más alejado, el del final pegado a la pared del fondo. No creo que mucha gente llegue allí directamente, la monotonía y acongojo del lugar te incita a darte la vuelta cuanto antes. Yo lo hice y pude captar esta imagen.

He dudado si publicar esta imagen en blanco y negro, es lo primero que hice al revelarla. Creo que seguía sesgado por la película dónde Janusz Kaminski hizo un trabajo espectacular en fotografía infiltrándonos el blanco y negro con destacados rojos al recordar simplemente el nombre de Auschwitz. Apenas tiene ajustes, pongo a disposición también el raw por si te interesa comprobarlo o versionarlo. Al final decidí dejarla con los tonos originales, me restan más reveladores y más fieles a los tonos y sobras que me encontré.

El marrón y gris de las paredes y de la madera vieja han marchitado los verdes y rojos de la flor. Revelador y aterrador.

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